Regionalismo Crítico
Por David Rmd
Regionalismo crítico un concepto de los teóricos Alexander Tzonis, Liane Lefaivre y Kenneth Frampton, este ultimo la define como una actitud de resistencia que frena lo global y genérico. "El regionalismo crítico", escribe Frampton en su ensayo, "implica necesariamente una relación dialéctica más directa con la naturaleza que la que permiten las tradiciones formales más abstractas de la arquitectura moderna de vanguardia". Esta arquitectura definida por el clima, la topografía y la tectónica con una firmeza de arraigo a su contexto, supera el modernismo sin perder el lenguaje arquitectónico del pasado.
Es un hecho que no toda cultura puede soportar el choque de la modernización y mantener latente las tradiciones culturales para no perder su identidad, es aquí cuando se plantea una paradoja; como dar ese gran paso a la modernidad y regresar a las fuentes, como revivir una antigua y dormida civilización y tomar parte de la civilización universal. “Paul Ricoeur”
La estrategia fundamental del regionalismo crítico consiste en reconciliar el impacto de la civilización universal con elementos derivados indirectamente de las peculiaridades de un lugar concreto (Frampton, 1983).
Arquitectura es la confluencia entre la geografía y la historia, donde la geografía es tan importante como la historia. (...) En arquitectura confluyen componentes espaciales, sociales, políticos, locales y a su vez universales. La arquitectura es, por tanto, una respuesta a las necesidades de una sociedad, una respuesta a la geografía, a la topología, y es el reflejo y la evolución de la historia de una región y de un país. (Rogelio Salmona, 2009)
Una
vez mencionados estos conceptos no podemos confundir regionalismo con
regionalismo crítico, el primero podemos clasificarlo como socialista y se sumerge
en lo vernáculo, y el regionalismo critico busca la integración de lo moderno y
globalizado con una autonomía social, cultural y económico, es aquí donde se
genera una gran lucha que se viene dando por la estricta globalización de
tendencias modernas y que va consumiendo a nivel macro una sociedad.
El regionalismo critico también rescata la idiosincrasia pues incluye estos
rasgos al diseño, menciona que cada pueblo tiene características propias
tangibles e intangibles y que cada arquitectura se debe apropiar del lugar que
la define, desarrollándose y tomando todos los factores presentes, clima, tectónica,
topografía, aspectos socioculturales creando un vínculo con el sitio y el
proyecto.
Este concepto rechaza los estilos globalizados de una arquitectura moderna que durante décadas están presentes en sociedades medianamente desarrolladas, una gran cuna Latinoamérica, imponiendo estilos y elementos constructivos que se van repitiendo a lo largo del planeta a tal punto de homogenizarlo. Perdiendo rasgos culturales por un supuesto alcance al modernismo, esto afecta directamente al regionalismo crítico ya que si estas regiones omiten su historia pierden su identidad, que no solo afecta a su arquitectura sino también a la historia cultural de un pueblo, si bien la tecnología da grandes pasos globalizando todo a su alrededor no podemos obviar la importancia de las raíces culturales construidas de las regiones.
Esta teoría no busca un desapego del modernismo y la tecnología ni cae en lo vernáculo, está orientada a una unificación de dos corrientes opuestas por medio de una integración de elementos que se desarrollan en el lugar sin perder las nuevas tecnologías constructivas.
Como conclusión se debe rescatar el valor cultural que se puede integrar a un diseño arquitectónico, que como profesionales vamos perdiendo por un mal arraigo de tendencias extranjeras, que se han ido globalizando a nivel mundial.

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